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¡Lugh!
Por: Okymara Sheran-AlsaciahFeb 12, 2009
¡Cuán difícil es escribir con la dulzura que la Magiah requiere en estos tiempos donde toda nuestra atención está volcada hacia acontecimientos externos e internos tan desafiantes!
Externamente las guerras, los desastres climáticos, los padecimientos de poblaciones enteras, etc. nos sensibilizan extremadamente a pesar de todos nuestros conocimientos de que tales cosas sucederían y seguirán sucediendo. Internamente, todos nuestros esfuerzos se encuentran enfocados en la búsqueda de cómo generar una convocatoria de todas nuestras células físicas y atómicas pertenecientes a nuestros cuerpos sutiles, para que permanezcan en Alineación y ver cómo logramos despertar apresuradamente todos nuestros códigos genéticos en medio del caos ya instalado en nuestros entornos.
Más, lo intentaré, a pesar de que éste no sea un fabuloso relato mágiko donde se cuenten las travesuras y las andanzas de faeries como Melusina que está a mi lado y que insistentemente me está solicitando que la nombre, (tarea difícil porque sentía a Mesalina pero con u y a Perulgina), o duendecitos, como el Rey de los gnomos que ha estado bajando de los cerros e introduciéndose en este, su hogar.
Los brujos del Sur nos acercamos a la celebración del gran Lughnasadh, Sabbat que marcó mi inicio en la Rueda que gira cíclicamente y al que amo profundamente ya que es muy afín a mis íntimas sintonías.
Lughnasadh era la fiesta donde los majestuosos reyes célticos se reunían en asamblea y donde también se veneró posteriormente al Dios Solar Lugh, su creador.
Y como los caminos de la Divinidad son perfectos, el Dios Lugh, que tiene sus correspondientes en el sincretismo religioso, es el símbolo ideal de esta época donde se busca alcanzar la Unicidad, desterrando la Dualidad, que ha atormentado a la raza humana desde la caída de los Dioses Solares de las sagas y leyendas más antiguas.
Lugh, héroe solar, representante de las Fuerzas de la Luz pero hijo de la diosa fomoriana Eithne perteneciente a las Fuerzas de la Oscuridad, que él sabiamente supo transmutar y de Ciann perteneciente al linaje de los Dioses de la Luz Dé Danann, traspasa las edades y se convierte en el mejor símbolo de esta época donde la Humanidad deberá estar unida en la Luz superando todas las oscuridades que haya procurado o vivenciado para vencer todos los avatares, cuya aproximación se vislumbra en el horizonte cercano.
Como en los dibujitos animados infantiles pero esta vez aconteciendo en esta realidad holográfica que vivimos, el Dios Lugh, con su rayo y su rugiente y esplendorosa lanza Luin nos conduce con sus poderes mágikos al triunfo de la Luz y al encuentro con nuestros Hermanos del Cosmos transitando por el Camino de Lugh de la Gran Vía Láctea.
Podríamos decir que de los Héroes Solares Antiguos es el mejor, el más fuerte, el más poderoso, el que atraviesa las edades desde el comienzo para guiarnos en este ultimo tramo hacia el 2012 donde “coincidentemente”sus batallas son las nuestras y sus triunfos son nuestros anhelos.
Y en esta Festividad donde también amasaremos el pan con las primeras doradas mieses formando con nuestras cansadas pero amorosas manos las ruedas de Sol, que coronarán nuestros altares sabáticos, nuestros cálices se elevarán bendiciendo al Sagrado Lugh, fuente de nuestra inspiración: ¡Por Lugh y por la Luz!