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Tradiciones simbólicas de Ostara
Por: Okymara Sheran (Alsaciah)Sep 5, 2008
Cintas de colores, huevos decorados, macetas con plantas de flores, velas verdes, conejos, liebres, unicornios, nidos de pajaritos, cestos con florecillas y cuencos con semillas son elementos tradicionales que engalanan los altares brujiles de Ostara.
Más cada brujo tiene su arte y por ejemplo estamos quienes pintamos los huevos crudos, ya que consideramos que el huevo es una vida en potencia, y los guardamos hasta el Ostara siguiente, mientras que otros prefieren decorarlos previamente cocidos y hasta están aquellos que los comen ritualmente en la noche sabática. A más de los simpáticos juegos que se organizan para encontrarlos , en que niños y adultos se divierten por igual.
El huevo con su yema color de Sol y su clara color de Luna, es un símbolo de fertilidad y renacimiento, y constituye principalmente un arquetipo ancestral que representa al Huevo Cósmico de la Creación.
Como HPB lo relata en la Doctrina Secreta mencionando al Libro de Dzyan en su Estancia 3º:
“-1....La última Vibración de la Séptima Eternidad palpita a través del Infinito. La Madre se hincha y se ensancha de dentro a fuera como el botón del loto. –2. Cunde la Vibración y sus veloces Alas rozan el Universo entero y el Huevo-Germen que está latente en las Tinieblas; Tinieblas cuyo hálito se esparce sobre las dormidas Aguas de la Vida. -3. De las Tinieblas brota la Luz y la Luz emite un Rayo solitario sobre las Aguas dentro del Abismo de la Madre. El Rayo penetra el Huevo Virgen; el Rayo hace estremecer al Huevo Eterno, y el Germen no eterno se desprende y se condensa, y constituye el Huevo del Mundo. -4. Los Tres caen en los Cuatro. La Radiante Esencia viene a ser Siete interiormente y Siete exteriormente. El Luminoso Huevo, que es Tres en sí mismo, cuaja y se esparce en Coágulos, como la leche por toda la extensión de las Profundidades de la Madre; la Raíz que crece en los Abismos del Océano de la Vida.”
Numerosas mitologías como la propia hindú, la egipcia, china, etc, recogen estos Misterios dándoles sus propios caracteres y asociaciones con el Ouroboros. Es en Ostara que los Héroes solares de todas ellas comienzan la travesía de sus mitos y sagas.
El Caldero lleno de aguas frescas primaverales, con una vela flotante encendida y rodeado de florecitas nos recuerda las aguas primordiales donde la vida surgió. La Matriz de la Diosa se llena de Vida y junto al joven Dios del Sol se unen concibiendo al Niño Luz.
La Naturaleza se renueva a partir de esta noche donde el equilibrio es su signo y junto a ella nuestras vidas renacen y se fortalecen para asumir nuevos comienzos, sentir nuevas emociones y alcanzar mayores conocimientos.
El conejito como símbolo de fertilidad es una remembranza con la cual honramos a nuestros antepasados celtas, ya que ellos veían su imagen en la Luna Llena. El conejo y el huevo también son los dos símbolos de la Diosa anglosajona Eostre, conocida como Ostara en la vieja Alemania y de “Easter”, la Pascua cristiana que se celebra en ese tiempo en el hemisferio boreal.
Actividades como el caminar a través de los jardines, parques y bosques, simplemente como una gozosa celebración de la Diosa Madre, comenzar a cultivar jardines de hierbas mágicas y recoger flores silvestres, con el previo permiso solicitado a las mismas, son tantas otras tradiciones que junto a los ritos de Ostara nos llevan a bendecir y honrar el sendero mágico que simboliza nuestra vida siguiendo la Tradición de la Luna Central y del Sol Central.
Tradiciones que en Ostara nos conducen a los Misterios Primigenios del Origen, de los cuales no debemos olvidar sus simbolismos.